La provincia de Alicante cerró 2025 con un notable repunte en la tramitación de obra nueva residencial, aunque el avance estadístico contrasta con la persistente tensión que sigue caracterizando al mercado, especialmente en el arco costero. A lo largo del año se concedieron 11.919 visados de dirección de obra para vivienda nueva, lo que supone un incremento del 36,8% respecto a las 8.715 unidades registradas en 2024, según datos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
El protagonismo de la tipología en bloque es determinante: de los visados anuales, 8.832 corresponden a este segmento —en torno al 74% del total— frente a 1.636 de viviendas unifamiliares. La expansión del bloque resulta especialmente intensa: un 48,3% más que en el ejercicio anterior, cuando se contabilizaron 5.954 unidades. Las viviendas unifamiliares también crecen, aunque a un ritmo más moderado.
En el tramo final del año, diciembre de 2025 anotó 912 visados de vivienda nueva —122 unifamiliares, 687 en bloque y 103 ampliaciones o reformas—, frente a los 497 del mismo mes de 2024, lo que representa un alza interanual del 83,5%. El dato refleja un cierre de ejercicio claramente expansivo.
La superficie media evoluciona en sentidos opuestos según la tipología. Las viviendas unifamiliares alcanzaron los 202,97 metros cuadrados de media, un 4,3% más que el año anterior, mientras que las de bloque se redujeron hasta los 96,74 metros cuadrados, con una caída del 4,8%. Este comportamiento divergente apunta a una presión creciente sobre la eficiencia del espacio en el segmento colectivo.
En términos de volumen edificatorio, la superficie total visada en la provincia llegó a 1.723.629 metros cuadrados durante 2025, un 23% más que en 2024. El componente residencial absorbió el 93,8% de ese total, con 1.617.089 metros cuadrados, mientras que el uso no residencial sumó 106.540 metros cuadrados. Solo en diciembre, la superficie visada alcanzó los 133.452 metros cuadrados, un 62,6% más que en el mismo mes del año anterior.
El número de edificios visados también aumentó: 2.348 en todo 2025, un 18% más que los 1.990 de 2024, con un dominio casi absoluto del uso residencial, que representa el 95% del total. El balance de obra certificada como finalizada también fue positivo: 2.174 edificios (+17,8%) y 5.239 viviendas (+27,9%) a lo largo del año, lo que confirma que la actividad no solo se tramita, sino que también se materializa.
Sin embargo, el avance cuantitativo de los visados convive con indicadores de tensión que no han remitido. Según el informe de Tinsa Accumin, municipios como Benidorm y Torrevieja registran ratios de esfuerzo de compra que rondan el 63% de la renta disponible, muy por encima del umbral del 35% considerado sostenible. El mercado acumuló 54.767 compraventas en la provincia durante 2025, sosteniendo un volumen elevado en un contexto de precios al alza.
A ello se suma la escasez de vivienda protegida: frente a más de 50.000 viviendas estimadas como vacías en las comarcas de l'Alacantí y Les Marines, el parque de vivienda de protección oficial apenas alcanza las 625 unidades, según datos del sindicato CCOO. La brecha entre el stock sin uso y la vivienda asequible disponible concentra buena parte del debate social y político sobre el acceso a la vivienda en la provincia.
El ciclo que cierra 2025 deja una imagen dual: más obra en marcha y más vivienda terminada, pero un acceso que sigue deteriorándose en los municipios de mayor demanda turística e internacional. La evolución de los visados en 2026 y la capacidad del mercado para absorber la nueva oferta en los segmentos de mayor tensión serán los indicadores clave para valorar si la provincia avanza hacia un equilibrio real o si la brecha de asequibilidad continúa ensanchándose.



