La provincia de Alicante cerró 2025 con un notable repunte en la tramitación de obra nueva residencial, aunque el avance estadístico contrasta con la persistente tensión que sigue caracterizando al mercado, especialmente en el arco costero. El agravamiento de la situación en Oriente Próximo a finales de febrero de 2026 ha reconfigurado el mapa de los viajes de verano para millones de europeos. Los cierres de espacio aéreo, la cancelación masiva de vuelos y las advertencias de los ministerios de Asuntos Exteriores han obligado a los viajeros a reescribir sus itinerarios con urgencia, y España se ha posicionado como uno de los principales destinos receptores de ese flujo redirigido.
La escala de las perturbaciones es considerable. Según la firma de análisis Cirium, desde el inicio del conflicto se han cancelado más de 23.500 vuelos en todo el mundo. El Consejo Mundial de Viajes y Turismo estima unas pérdidas de aproximadamente 600 millones de dólares diarios para el sector. La región de Oriente Medio, a la que se auguraba un crecimiento del turismo receptor del 13% en 2026, podría perder hasta 38 millones de visitantes y 56.000 millones de dólares en ingresos turísticos.
Las aerolíneas reaccionaron de inmediato. British Airways suspendió su ruta estacional desde Heathrow a Abu Dabi, mientras que Wizz Air está redirigiendo cerca de la mitad de sus vuelos con destino a Oriente Medio hacia destinos vacacionales europeos —España, Portugal, Italia y Croacia— hasta septiembre. El consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary, fue categórico: declaró que el conflicto ha dañado la confianza en los vuelos que transitan por los países del Golfo y que esto podría impulsar los viajes de corta distancia dentro de Europa hasta finales de 2026.
Los índices de percepción de seguridad recogidos por la consultora Mabrian registraron caídas drásticas en los principales destinos de la zona: Bahréin bajó hasta 9,6 sobre 100, Qatar hasta 18,4 y Omán hasta 24,8. Ante este panorama, los viajeros han virado masivamente hacia el Mediterráneo Occidental. España y Portugal se consolidaron como las principales alternativas; la cercanía geográfica y la imagen de estabilidad de la Costa del Sol la presentan como un destino psicológicamente alejado de la inestabilidad actual.
El trasvase de demanda se hace especialmente patente en el período de Semana Santa. TUI detecta señales tempranas de un incremento de la demanda en destinos como las Islas Baleares, donde anticipa un verano excepcionalmente fuerte. En el otro extremo del abanico, el Caribe —República Dominicana y Jamaica en particular— experimenta una demanda que algunos operadores califican de desbordada, aunque con tarifas aéreas que han subido en torno a 1.000 libras por persona en clase turista. Para la mayoría de los viajeros europeos, España sigue siendo la opción más accesible en términos de distancia y precio.
España, que en 2025 recibió un récord de 97 millones de turistas internacionales —con el turismo aportando cerca del 13% del PIB—, se ha convertido en el principal receptor del flujo redirigido. Las búsquedas de vuelos hacia Málaga, Alicante y Palma han aumentado entre un 22% y un 30% en una sola semana, y los analistas estiman un incremento potencial de 600.000 turistas británicos en el segundo trimestre de 2026.
Alicante ha emergido como uno de los focos de ese crecimiento. La ciudad figura entre los destinos que han absorbido eventos empresariales y conferencias trasladadas desde Dubái y Abu Dabi. Su aeropuerto, uno de los más grandes del país, registra uno de los mayores incrementos de pasajeros según los datos de los aeropuertos británicos, y varias aerolíneas han añadido frecuencias para atender la demanda adicional.
La Costa Blanca, por su parte, ha captado la atención de quienes buscan vacaciones asequibles y sin sorpresas. Según Tripadvisor, el litoral alicantino figura entre los destinos más económicos para la Semana Santa de 2026, con Benidorm y Alicante destacando especialmente en la oferta para viajes de presupuesto ajustado.
Las ventajas competitivas del destino son estructurales: una amplia red de vuelos directos desde el Reino Unido, Alemania y el norte de Europa; una infraestructura turística consolidada; y una reputación de destino previsible que resulta especialmente valiosa en momentos de incertidumbre. Las aerolíneas de bajo coste easyJet y Ryanair han cubierto alrededor del 84% de sus necesidades de combustible para el primer semestre de 2026 mediante contratos de cobertura, lo que limita la traslación del aumento de precios del crudo a las tarifas de sus rutas europeas.
El director de turismo de la patronal empresarial española CEOE mantiene un optimismo prudente: considera que las perspectivas son positivas y que España está en una posición privilegiada para beneficiarse del desplazamiento desde el Mediterráneo Oriental hacia Europa y el Atlántico, aunque advierte que un agravamiento prolongado del conflicto con efectos sobre la economía mundial podría moderar ese efecto. Las autoridades turísticas españolas ya advierten sobre la presión que el aumento de visitantes podría ejercer sobre la infraestructura aeroportuaria de cara al verano.



